Qué tanto somos
conscientes de nuestros actos? Es indudable que somos el resultado de nuestra propia evolución,
pero hay que reflexionar sobre el camino que hemos recorrido, y saber si hemos
podido distinguir entre estas dos realidades, nuestra conducta como resultado
de la imposición de normas, es decir, como actos condicionados, o nuestra
conducta como resultado de un pensamiento y acto consciente, porque como dice
un refrán popular “lección no aprendida, lección repetida”, si actuamos en un
determinado evento de nuestra vida por un reflejo condicionado, no es un acto
consciente, por lo tanto el evento será repetido una y otra vez hasta que
nuestras reacciones, actitudes y pensamientos sean el producto del conocimiento
y por tanto el medio para seguir avanzando en nuestro propio recorrido.
Tomemos el
estudio del conocimiento que se nos da, como el medio para desarrollar en este
mundo físico lo dictado por el Alma, la vida misma es un laboratorio que nos
permite darnos cuenta de nuestros propios aciertos y errores, pero es a través de la CONSCIENCIA que podemos hacer transmutaciones de nuestra
debilidad en fortaleza y poner éstas a nuestro servicio y al servicio de todo y
todos los que nos rodean, para nuestro propio beneficio, el beneficio de la
humanidad y de la tierra que habitamos.
Hay que destacar
que las lecciones repetidas a lo largo de nuestras vidas no son de manera
alguna un castigo, su función es precisamente la toma de consciencia de
nuestros propios actos, es aprender el uso
adecuado del Libre Albedrio para que nuestro recorrido por el sendero
sea cada vez más ligero, asertivo y en armonía con las Leyes Cósmicas
“El cuerpo no es
más que un medio de volvernos visible, todo nacimiento es una aparición”
No hay comentarios:
Publicar un comentario