La vida es una sucesión de puertas abiertas, traspasamos
algunas y ante otras pasamos de largo. La decisión que tenemos frente a estas
puertas abiertas son, a partir de ese momento, los árbitros de nuestro destino.
Mire hacia el interior y considere bien lo que ve, ya que
este es el portal que conduce de la oscuridad exterior hacia la luz interior.
Que esa luz se extienda
hacia usted.
Los custodios de la
sabiduría eterna no pueden revelar sus
conocimientos a hombre o mujer sin entrenamiento, como no pueden los
grandes científicos explicar sus teorías del universo a niños que aun se
encuentran en la guardería.
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