La Consciencia Cósmica
- De Hugo Casas
- 13 octubre, 2015
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Desde el punto de vista rosacruz, ¿qué entendemos por Consciencia Cósmica?
En la mayoría de los libros de referencia, la palabra “cósmico” se define como: “lo que está en relación con el universo, el espacio exterior”, lo que da a esta palabra una connotación más bien científica. En las enseñanzas Rosacruces se utiliza desde hace siglos, a veces como nombre, a veces como adjetivo. En el primer caso, significa el “cosmos”, no sólo en su sentido literal de un “universo organizado”, sino también como “mundo espiritual”. En el segundo caso, es sinónimo de“universal” y se utiliza en particular para describir al Alma que impregna el universo y que indistintamente recibe el nombre de “Alma Universal” o “Alma Cósmica”.
Desde el punto de vista Rosacruz, el universo no se limita a los miles de millones de galaxias que lo componen, con sus miles de millones de soles, planetas y estrellas de todo tipo. Es decir, no puede ser reducido a su aspecto material, con todo lo majestuoso, misterioso y maravilloso que es. Como indicamos anteriormente, está impregnado de un Alma Cósmica, que posee un atributo particular: la consciencia cósmica (o universal). Este concepto es muy antiguo y ya recibía entre los filósofos de la antigua Grecia los nombres de “éter” o “nous”, y entre los iniciados de la Edad Media y el Renacimiento se denominó Anima Mundi, es decir, Alma del Mundo.
Al igual que el Alma Universal, de la que es el atributo principal, la Consciencia Cósmica impregna los planos visibles e invisibles de la Creación. Aunque es difícil de concebir intelectualmente, esta Consciencia, en razón de su origen divino y su naturaleza, es a la vez perfecta y omnisciente. Esto es lo que explica por qué el universo, más allá de la actividad extraordinaria de la que es el teatro permanente (explosiones cósmicas, el movimiento de las galaxias, la muerte y el nacimiento de estrellas y planetas) es un espacio organizado, regido por el orden y la armonía.
La Conciencia Cósmica no sólo impregna toda la creación, sino que también está presente en todas las formas de vida. En la Tierra, se expresa a través de la naturaleza y de los diferentes reinos que la componen: mineral (considerados por la ciencia como no vivos, pero que contiene las semillas de la vida), vegetal y animal. Una vez más, esta es la razón por la cual estos diferentes reinos se rigen a través de leyes que pueden ser descritas como “inteligentes” y son la admiración tanto de los científicos como de los místicos. Y de nuevo, somos capaces de ver que, más allá de las apariencias (erupciones volcánicas, terremotos, tormentas, el ciclo de las estaciones, las migraciones de animales, etc.), la naturaleza inculca en nosotros un sentido de orden y armonía.
Debido a que el ser humano se encuentra en el más alto nivel de vida sobre la Tierra, es a través de él que la Consciencia Cósmica se expresa mejor y se manifiesta a través de muchos de los atributos que le son propios. Como se explica en detalle en las enseñanzas de la Orden Rosacruz AMORC, lo hace a través de los cuatro niveles principales de la conciencia humana: objetiva, subjetiva, subconsciente y cósmica. Esto significa que cada uno de nosotros posee en potencia la perfección y la omnisciencia de la Conciencia Cósmica; sólo depende de nosotros “ser conscientes” de ello y manifestar esta Consciencia Universal a través de nuestros pensamientos, palabras y acciones. De hecho, este es el proceso de evolución espiritual que justifica nuestra presencia aquí en la Tierra.

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